Pues no, hoy no es el día ideal para que mi cuarzo se recargue de sol puesto que está más que nublado, pero es el día idóneo para sacar la basura de dentro de mi y comenzar de nuevo.
Me has dado cosas geniales y es una tontería enumerarlas porque ya las sabes, son muchísimas y además esas no las quiero sacar de dentro, las quiero conservar.
Empecemos por la falta de confianza en ti, ¿de verdad que tenía que confiar en ti? La relación comenzó contaminada por ese lado, debería haber empezado de nuevo y olvidarme de todo lo que había pasado, no olvidé que un día te acostaste conmigo y que luego te vi enrollándote con otra, no olvidé que te dije que te vinieras a la feria de Albacete y te acostaste con ella otra vez en la cama de mi mejor amiga y esas son algunas de las que sé pero imagino que existiran otras historias con el mismo argumento. Tú no me viste hasta que después de dos años de tener esa extraña relación yo decidí que tenía que vivir y conocí a otra gente y me relacioné, y surgió la chispa, la chispa o la amenaza que se acabará el juguete. Y comenzó nuestra relación, y comenzaron la ocultación de cosas, como el día que pasé por tu casa y te ibas a comer con Verónica y no me habías comentado nada, tu explicación fue que erais buenos amigos y que por lo menos una vez al año quedabais a comer, nunca se volvió a repetir ese momento de buenos amigos, amistad extraña. Otro momento de ocultación de cosas una cena con los alumnos de filosofía a la que acudían todos, una cena que fue de 4 0 5 personas, de acuerdo que filosofía no es una carrera con excesivo número de alumnos pero... 4 o 5 me parecen muy pocos, vale fuera sarcasmos, pero la razón por lo que no me lo dijiste era porque iba Cristina. En Águilas hubieron momentos de desconfianza pero eran mios tú no tuviste la culpa en ninguno de ellos. Llegó el verano y tu viaje y tampoco me dijiste que habías quedado con la rumana, para que no me enfadase, me enteré cuando te recogí en el aeropuerto y de camino te pregunté y entonces me lo contaste, tampoco sé si yo no hubiera preguntado si me lo hubieras dicho. Y llegamos a Beniel, dichoso Beniel, comenzaron las cenas, los viajes, los mensajes, las casas rurales... y los problemas, problemas por mi desconfianza, problemas porque todavía a día de hoy creo que en ningún momento le dijiste que me querías, que por eso no te interesaba, que te fuiste por las ramas y nunca se lo dejaste lo suficientemente claro. Yo también he sufrido.
Otra cosa por la que he sufrido mucho ha sido por el echo de haberme ido sacando de tu vida, la relación comenzó, poco a poco fuimos metiéndonos cada vez más en ella y hubieron sucesos que hicieron que la relación se estrechara mucho, que tu mejor amigo decidiera irse a vivir a Noruega y la muerte de tu padre, y yo ocupé esos vacíos, yo siempre he estado ahí, cuando pasante el mal momento por lo de los pulmones, cuando no cogiste plaza en la oposición... siempre, pero tú lo que has hecho ha sido ir sacándome y cambiándome por otras cosas y por otras personas. Sí, esto me ha hecho daño.
Tú camino hacia el crecimiento personal también me ha afectado, y no porque no crea en lo que estas haciendo sino porque en tu andadura has pasado por diferentes etapas, primero Magavi, luego la rueda de la vida y ahora Pepe, y para ti en las diferentes etapas has idolatrado a esas personas y sus opiniones, opiniones que yo creo que han afectado a nuestra relación, porque las opiniones son eso opiniones de gente de fuera que solo conoce una parte y que en realidad a ellos no les afecta las repercusiones de esas opiniones, y tú has respetado sus sugerencias sin escuchar las mías. Esto también me ha dolido.
Si te das cuenta por lo que tú has sufrido y por lo que lo he hecho yo mientras manteníamos la relación está estrechamente ligado. ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? No lo sé, no puedo responder a eso, creo que los dos hemos fallado y que no hemos sabido alimentar esta relación para que siguiera viva. Tampoco sé la razón.
Dicho esto, queda olvidado para mi el sufrimiento y me quedo con los momento tan bonitos que he vivido junto a ti, con los detalles, con los besos y con los abrazos y la veo como la mejor de las relaciones que he tenido.
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